miércoles, 25 de noviembre de 2009

Renzo Piano - Constructor, Poeta y Humanista

Hace casi 2 semanas tuvimos una clase sobre el Arq. Renzo Piano, un arquitecto que hoy está rompiendo el paradigma y diseñando sus obras en base a arquitectura sostenible. Renzo Piano no piensa en sí mismo como arquitecto - él dice que primero es constructor, y que un arquitecto no se escapa de ser un costructor. A decir verdad, un arquitecto es tres cosas a la vez: constructor, poeta y humanista, pues su labor trata de servir a los demás, y para ello hay que entender al otro, y además, debe crear una armonía, construir una integridad entre la obra y el entorno. Piano, italiano de nacimiento, viene de una familia en donde todos son constructores, y desde pequeño se fue familiarizando con la construcción, la manera de trabajar los materiales, la precisión y la importancia del detalle, hecho que se refleja hasta el día de hoy en su oficina, en donde tiene herramientas de construcción para ensayar él mismo los encuentros de sus obras en escala 1/1.

Cuando a Renzo Piano le preguntaron en una entrevista cuál es la principal motivación de un arquitecto, él respondió que la necesidad, y luego explicó que lo único que puede dar a una persona la fuerza para crear es la necesidad. Y dice, también, que aquel que crea debe dejarse llevar por su capacidad de soñar, esa capacidad innata que tiene todo ser humano pero que, a veces, se deja de lado o se olvida por cosas que parecen "más importantes." Y en el fondo, tiene razón, porque si se asfixia la capacidad de soñar, entonces el hombre comienza a repetirse a sí mismo, a ver el mundo de manera más pragmática, en blanco y negro, ciegos ante todas las matices de gris entre ambos. Lo más importante es la originalidad orientada al bienestar del ser humano.

Una obra de Piano que me interesó mucho es el California Academy of Sciences, principalmente porque se trata de un proyecto de arquitectura sostenible, y a mí me encanta todo lo que tenga que ver con sostenibilidad y conservación del medio ambiente. Esta obra se basa en el respeto por la naturaleza y por las personas, y por eso está hecha con materiales reciclables y reciclados. Por ejemplo, el 95% de todo el acero utilizado viene de fuentes recicladas, y el 50% de la madera empleada fue traída de bosques manejados sosteniblemente. Asimismo, no tiene aire acondicionado porque se ventila y la temperatura se regula naturalmente gracias al diseño (en total, 90% de los espacios de oficinas tiene ventilación y luz natural, lo cual reduce drásticamente el consumo de energía). Un dato curioso: el 68% del material aislante está conformado por blue jeans reciclados. Todo esto y mucho más ha llamado la atención del mundo y hoy en día el museo es el más "verde" del mundo, calificado como Platinum en el LEED (Leadership in Energy and Environmental Design). Y no solo eso, sino que rompe que la idea de que toda arquitectura sostenible es fea. Todo lo contrario - la armonía que la obra adquiere con el entorno es muy singular, y da la impresión de que es arquitectura que está viva, arquitectura que respira. Cuando me gradúe, quiero seguir los pasos de Piano, porque creo que el mundo de hoy necesita una visión a largo plazo, y eso implica desarrollo sostenible y respeto todo lo que nos rodea. Hoy en día son muchos los que no toman conciencia del efecto que cada persona puede tener en el planeta, y es eso lo que debe cambiar con urgencia. Se debe tomar acción, dejar la postura conformista tan presente en la cultura de hoy. ¿Qué mejor que empezar por uno mismo?

Creo que se puede aprender mucho de personas como Renzo Piano, personas que están tomando la iniciativa y que se comprometen con las generaciones futuras. Piano es capaz de pensar en arquitectura sostenible por la simple razón de que, al buscar entender el mundo de forma poética y humanista, lo comprende y se identifica con él, y al identificarse con él puede pensar en obras a largo plazo que beneficien a la humanidad, puede pensar en la continuidad. Es algo así como Gaudí y lo que dijo sobre la Sagrada Familia - que una vez que él muera vendrá otro y la terminará. Las obras de Gaudí no eran de sí mismo, eran de Barcelona, su hogar, y el lugar de su identidad. Así es con Piano - no está pensando en fama o dinero, sino en mejorar el mundo para los demás, sabiendo que vendrán otros y seguirán sus pasos.

Arquitecto Peruano - Enrique Seoane Ros

Enrique Seoane Ros nació en Lima el 12 de enero de 1915, siendo el tercero de siete hijos del matrimonio de don Buenaventura Seoane García y doña Rosario Ros. Durante su infancia y su juventud tuvo muchas influencias que acentuaron su inclinación por la arquitectura, comenzando por el auge económico alcanzado durante el gobierno de Augusto B. Leguía, el cual dio pie al crecimiento vial y de espacios urbanos. Asimismo, era una época en donde predominaba el eclecticismo arquitectónico en Lima, es decir, el sobredimensionamiento y la opulencia arquitectónica (esto me hizo recordar lo que nos dijeron en clase, que la obra de Seoane se caracterizaba por la importancia que le daba a la masa, a la pesadez). Algo que también me pareció muy interesante fue que, de niño, Seoane vivió un tiempo en Arequipa por el trabajo de su padre, en donde se dice que el contraste entre los colores de la ciudad y el cielo puro y azul lo impactó mucho (me llamó la atención, sobre todo, porque hace un tiempo en la clase de dibujo el profesor nos preguntó si sabíamos de dónde venían los mejores acuarelistas del Perú. Cuando nadie respondió, el primer nombre que nos dijo fue Arequipa). Es esta etapa, también, se consolidó el uso de concreto armado como material de construcción.

Seoane estudió arquitectura en la Escuale Nacional de Ingenieros (hoy, Universidad Nacional de Ingeniería), en donde recibió una formación muy inclinada a la arquitectura clásica. Luego, realizó prácticas pre-profesionales con el Arq. Álvarez Calderón y el Arq. Harth-Terré, cuyas obras se caracterizan por ser de tendencia neocolonial. Según el Arq. Bentín Diez Canseco, se cree que esto, junto con el estilo neoperuano promocionado por el escultor español Piqueras Cotolí, fue esencial para el desarrollo de Seoane en su primera etapa como arquitecto egresado.

La arquitectura de Seoane puede dividirse en tres etapas, la primera de ellas siendo de tendencia neocolonial (1939-1945). Esta se dio cuando Seoane formó parte de la firma Gramonvel (hoy Graña y Montero S.A.). Su arquitectura en esta etapa se basó en volúmenes limpios, con acentos plásticos que recuerdan a la arquitectura europea. Cabe recalcar, sin embargo, que a pesar de que el estilo neocolonial estaba de moda, Seoane fue más allá, proponiendo una alternativa estilística más creativa, más escultórica, quizás un poco más ligada a la tesis de Piqueras sobre el NeoPeruano. A decir verdad, el Arq. Bentín Diez Canseco afirma que la arquitectura de Seoane en esta etapa era más neoperuana que neocolonial, aunque haya sido catalogada como neocolonial.

Algunos ejemplos de esta primera etapa son la Hacienda Huando, terminada en 1943, en donde la Capilla es un antecedente de la Iglesia de Ancón (1944), esta última también construida dentro de esta etapa. Me gusta mucho la forma de la torre en ambos espacios de reflexión, porque en un principio pueden parecer fuera de proporción, pero luego, las torres "rechonchas" encajan perfectamente con la armonía integral de la obra. Según el Arq. Héctor Velarde, la Iglesia de Ancón es "la obra más lograda de Seoane." Se dice que esta primera etapa de Seoane, junto con el Arq. Alva, constituye el último eslabón de la arquitectura neocolonial, y hace de nexo con la arquitectura moderna. La limpieza de sus formas estaba a tan solo un paso de la expresión racionalista, moderna.

La segunda etapa se da entre los años 1945 y 1960, marcados por una serie de gobiernos militares dentro de los cuales está el Ochenio del General de Manuel A. Odría. En este periodo hubieron muchos sucesos significativos para la arquitectura en general, como el comienzo de la migración rural-urbana en el gobierno de Odría, la creación del Sistema de Ahorro Mutual y la Concesión Masiva de Préstamos Para Viviendas durante el gobierno de Prado (permitió el financiamiento de varios importantes conjuntos habitacionales), y la creación de la Agrupación Espacio, asociación de artistas e intelectuales que puso fin al eclectisismo arquitectónico y se encargó de difundir el arte contemporáneo, y la nueva arquitectura y urbanismo.

Fue en este periodo de tiempo en que ingresó la arquitectura moderna al Perú, y lo hizo gracias al auge de la arquitectura moderna brasilera. La segunda etapa de Seoane, sin embargo, no fue puramente moderna. Se puede dividir en dos - una en la que usó elementos formales del Neocolonial, aunque más estilizados, en donde sus obras marcan, más bien, su transición a lo moderno, y la otra en donde ya demostró una inclinación e inspiración moderna, con ideas racionalistas. En ambos casos se refleja su destreza en el manejo de la relación de espacios interiores, la fluidez de los mismos y su jerarquización según su función. Algunas obras que destacan son el Ministerio de Educación, la Casa de Bernardis, el Edificio El Sol, el Banco Wiese, y el Colegio Santa María. El Ministerio de Educación fue una de las obras públicas en el periodo del General Odría. Es más, fue el primer edificio con más de 20 pisos en el Perú. Contó con muchos anteproyectos y la solución final se basó en platas a ejes y volúmenes simétricos con tendencia monumental, y forma curva. Interesantemente, la estructura era principalmente de acero, algo no muy usual para la época, en donde predominaba el uso del concreto armado. Cuentan por ahí también que fue la verticalidad del edificio lo que agradó al Presidente Odría, quien finalmente aprobó el proyecto en el 53 porque decía que le parecía masculino (decía que los edificios con líneas horizontales eran femeninos). El proyecto fue terminado tres años después (aunque no en su totalidad porque se quería incluir un edificio similar al frente que actuara como reflejo y juntos marcaran la entrada a la Av.)

La tercera etapa de Seoane ocurre de 1961 a 1980. Esto ocurre cuando decae el racionalismo y surge una tendencia por buscar la expresividad en las obras. Muchos arquitectos en el Perú buscaron la inspiración en arquitectura extranjera y ensayaron nuevos estilos constructivos. A esto se le denominó postmodernismo. El Seoane postmodernista no es tan notorio en la década del 60, ya que mantiene sus patrones de la década anterior. Algunas obras representativas de esta etapa son las casas de verano que hizo en Ancón. Recién hacia 1971 se distingue una influencia del neo brutalismo y el neo expresionismo en la arquitectura de Seoane, y se caracteriza mucho por el uso de adiciones y sustracciones volumétricas en sus obras, como por ejemplo en el Hotel César's, en Miraflores (1971). A diferencia de la tendencia general, Seoane no busca inspiración en arquitectura extranjera, sino en las propias raíces peruanas. Es por eso que se dice que su etapa de 1947 a 1970 se centró en la búsqueda de una identidad nacional.
Seoane pasó parte de sus años finales en Panamá, buscando nuevos horizontes, pues en el Perú, su obra era subvaluada. Murió el 26 de julio de 1980 tras haber pasado sus últimos años como docente de la Universidad Nacional Federico Villareal. En mi opinión, Seoane no tuvo el reconocimiento que se mereció, sobre todo por su aporte a la búsqueda de una arquitectura netamente peruana. Como él mismo lo dijo en una entrevista, la arquitectura se trata de "producir realizaciones que resultan siendo una especie de espejo de la cultura ambiente," un reflejo de la identidad de un lugar.
Bibliografía Consultada: Bentín Diez Canseco, José, "Enrique Seoane Ros, Una Búsqueda de Raíces Peruanas," Lima (1989)

lunes, 23 de noviembre de 2009

"Solo hay dos cosas en el arte: La humanidad o la falta de ella" - Alvar Aalto

Alvar Aalto (1898 - 1976) fue un arquitecto finlandés que se caracterizó por ser un idealista, un humanista. Buscaba las mejores condiciones de vida y hospedaje para el ser humano, y vivió con la convicción de que la arquitectura y el diseño deben servir. Si bien las obras de Aalto forman parte de la etapa modernista de la arquitectura, en Finlandia escribieron todo un capítulo aparte. Por un lado, el modernismo se basa en formas geométricas que quitan el ornamento que identifica un determinado lugar para dar pie a un lenguaje universal. Alvar Aalto, en cambio, buscó algo distinto, algo que fuera sencillo pero que a la vez reflejara la identidad del lugar al que pertenecía - Finlandia. Es por eso que en sus obras se emplean formas más orgánicas que suavizan su arquitectura y no la hacen tan paramétrica como quizás pueden parecer algunas otras obras modernistas. Esto es enfatizado mediante el uso de la madera para reemplazar el concreto, material que acentúa la esencia finlandesa en las obras de Aalto, ya que Finlandia es uno de los países Escandinavos y está cubierto de bosque conífero.

En Finlandia, la mayor parte del año es invierno, lo cual quiere decir que la gente se ve obligada a pasar la mayoría del tiempo en lugares cerrados. El verano es muy corto, y dura tan solo unos meses. Me parece muy interesante, sin embargo, cómo Aalto diseñó cada una de sus obras para que atraparan la calidez de esos efímeros meses, para que actúen como una prolongación del verano en medio del blanco y la nieve. Creo que la arquitectura de Aalto regleja claramente su espíritu de renovación, de cambio, de búsqueda por dar al ser humano lo mejor para su vida diaria, y todo esto dentro de una propuesta muy armónica e integral.

Una obra de Aalto que me gustó mucho es la Universidad de Otaniemi. Me llama mucho la atención no solo por la forma y la calidad de los espacios, sino también por la forma en que ha combinado el material, creando un contraste que lo hace parecer muy agradable - provoca ir. Además, esta edificación está diseñada de tal forma que tiene una vista distinta de cualquier ángulo que se vea. Es curioso esto, porque Aalto no buscaba sorprender con su arquitectura, sino componer una unidad armónica, funcional y estética. Quizás es por eso que nadie ha podido copiar o repetir su obra en ninguna época, porque Aalto era un arquitecto que pensaba de manera colectivista y no individualista, y entendía al ser humano como individuo, sin buscar la estandarización. Entendía que cada uno es diferente, y que la arquitectura se debe adaptar a estas necesidades. Pensaba en el "ellos" antes que el "yo," y eso, hasta el día de hoy, no es tan común como debería serlo.

Otra obra que me interesa bastante es el Sanatorio de Paimio, terminado en 1933, construido para enfermos de tuberculosis. En ese entonces, la medicina era más que nada curativa; Alvar Aalto, en cambio, se adelantó a su época y pensó de manera preventiva con respecto a la enfermedad. El sanatorio está diseñado de tal forma que el entorno y la arquitectura contribuyen a la curación de los pacientes, e incluso lo aceleran. Por ejemplo, como los pacientes no pueden salir, las habitaciones cuentan con amplias ventanas, balcones, y vista a los bosques alrededor, de manera que no se sientan enfermos, sino con ganas de estar mejor. A esto se suma la combinación de color y material, tanto en los espacios interiores como exteriores. En el interior, por ejemplo, se ha usado mucho la madera, sobre todo en lo que son pisos, y se ha combinado con muros pintados de color blanco (uno de los colores que mejor refleja la luz) para así generar una atmósfera de calidez, pero a la vez frescura, una atmósfera acogedora para los pacientes, liviana.

Si hay alguien que ha sabido interpretar el entorno y la gente que habita en él, ese es Alvar Aalto. Creo que encontró, con éxito, la identidad de su país, ese vínculo que luego sirvió para comprender al ser humano para quien sería diseñada cada una de sus obras. Como dijo Frank Gehry en una entrevista con Charlie Rosa: Hay un hombre que tuvo a un país entero de acuerdo con lo que hacía, y ese hombre fue Alvar Aalto.


"La arquitectura tiene un motivo interior: la idea de crear un paraíso."
- Alvar Aalto




miércoles, 18 de noviembre de 2009

Apuntes de Barranco

El sábado pasado (hace casi 2 semanas ya) fuimos a Barranco con la clase de dibujo para hacer apuntes. Aquí están dos de los míos - me tocó la Plaza Municipal que, personalmente, me gusta mucho. Escogí dibujar la Biblioteca y la Iglesia, pero es muy probable que regrese este fin de semana para corregir estos y terminar los demás apuntes.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Frank Gehry y el Serpentine Gallery Pavilion

El Serpentine Gallery es una reconocida galería en Londres, y es tradición que, todos los años, se pida a un arquitecto diseñar un pabellón - el Serpentine Gallery Pavilion. Estuve leyendo un poco sobre esto, y me encontré con uno que me encantó, el del 2008. Y, sorpresa sorpresa, no era nada más y nada menos que otra obra de uno de mis arquitectos favoritos: Frank Gehry.

El Serpentine Gallery Pavilion 08 fue la primera obra de Gehry en el Reino Unido. La estructura es muy particular pues fue diseñada en base a cuatro columnas de acero masivas, grandes plancas de madera y una compleja red de planos de vidrio que se superponen entre ellos, creando así un interesante efecto de espacio multidimensional. La forma, sin embargo, no es grauita: ha sido pensada para proteger el espacio interior de los vientos y la lluvia. Gehry buscó que el pabellón actúe como una especie de calle urbana, yendo desde el parque de la galería hasta la galería en sí, y se inspiró en cosas tan inesperadas como las catapultas diseñadas por Leonardo Da Vinci y las paredes ralladas de las típicas casas de playa inglesas.

Sin embargo, lo que más me llama la atención es la permeabilidad del Pavilion, es decir, cómo puede adaptarse a diversas funciones. En el día, actúa como espacio de reflexión y relajación, y sirve de lugar para pasear, mas en la noche, el espacio se transforma en algo similar a un anfiteatro, ya que está diseñado para acoger muchos eventos en vivo, presentaciones de música, manifestaciones artísticas, debate y discusión. Además, a lo largo de esta "calle urbana" hay asientos que han sido incorporados al diseño y la armonía de todo el pabellón.
"It is an exciting moment for London. Frank Gehry's visionary Pavilion is remarkable, and will be a landmark for the city this summer"
- Julia Peyton-Jones & Hans Ulrich Orbist

viernes, 13 de noviembre de 2009

Arquitectura y Turismo Sostenible

Cada año, el Perú se convierte en un país más importante para el resto del mundo. Más personas quieren visitarlo, y llevarse un poco de nuestra cultura y nuestra historia a su rincón del planeta. Es por eso que, en nuestro país, el turismo se está convirtiendo en una de las actividades más significativas (según cifras de El Comercio, el próximo año se espera recibir más de 2 millones de turistas extranjeros), y ya se apunta a manejarlo como una actividad de largo plazo. Creo yo, sin embargo, que lograr el turismo sostenible será difícil... a menos que se hable primero del papel de la arquitectura en esta historia. No se puede hablar de turismo sostenible sin antes hablar de arquitectura. ¿Por qué? A lo largo de nuestra historia, ha sido muy raro el caso en que un recurso se ha sabido manejar sustentablemente - siempre ha sido explotado hasta que ya no dio más; y si alguien no se da cuenta de que la humanidad tiende a repetir los errores del pasado, entonces la alegría del turismo tampoco va a durar. Tomemos el caso de Machu Picchu - hoy en día, la ciudadela recibe más de 400 000 turistas al año. No obstante, ya hay indicios de que el alto número de visitas está desestabilizando el suelo (el granito que conforma la montaña está rajado, y el riesgo de que Aguas Calientes desaparezca debajo de un huayco es cada día más grande). Además, el alto número de turistas ha causado que Aguas Calientes crezca desordenadamente, afectando el medio ambiente y la armonía con el entorno... ¿Cuál sería, entonces, el rol de la arquitectura en un caso como este?

1. Planificación Urbana - Si se quiere promocionar un lugar como destino turístico, entonces se debe tomar en cuenta la manera en que esta actividad va a afectar a la población. Siguiendo con el ejemplo, en Aguas Calientes, la gente ha aprovechado para vender artesanías y objetos muy típicos de la zona; sin embargo, todo esto ha sido muy improvisado. Hay "stands" en las calles, algunos de los cuales se han terminado con un techo de plástico, y no hay un lugar de concentración en donde el turista pueda encontrar "souvenirs". ¿El resultado? Un agudo contraste entre la majestuosidad de Machu Picchu y el caos de Aguas Calientes, la perfección de las construcciones Incas hasta el más mínimo detalle y el poblado enredado en la base de la montaña. La planeación urbana lograría desaparecer este desorden. Se podría designar una zona específica para todos los artesanos, y construir locales con materiales que armonicen con la mística del entorno, que sean una extensión de la grandeza de la cultura Inca en lugar de un reflejo de improvisación y falta de respeto por el patrimonio, tanto el histórico como la naturaleza.

2. Arquitectura sostenible e Infraestructura - de manera similar, el turismo también requiere de la construcción de obras más específicas, como hoteles, aeropuertos y museos de sitio, por ejemplo. Y estos deben tener dos aspectos: proporcionar espacios de calidad, en donde uno se pueda desconectar y se sienta relajado pero a la vez entusiasmado, como hechizado por la experiencia, y estar construidos pensando en el largo plazo, es decir, en el impacto que vayan a tener en el medio ambiente. Un ejemplo: Posada Amazonas en la Reserva del Tambopata, diseñada por un arquitecto y Rainforest Expeditions como proyecto ecoturístico para la comunidad de Infierno. El albergue ha sido construido con materiales de la zona, imitando así las construcciones de los nativos para minimizar el impacto en el medio ambiente y armonizar con el entorno, y conservando la autenticidad de una experiencia en la profundidad de la selva Amazónica.


3. Conservación de Patrimonio - la arquitectura de un lugar es el reflejo de una sociedad: es el eco de las voces del pasado en el contexto del siglo XXI. Y como todo lo que es parte de nuestra historia, hay que cuidarlo, y son precisamente los arquitectos los que deben liderar esa tendencia de respeto y amor a nuestro pasado, ese sentido de identidad del cual hoy muchas personas carecen. Son los arquitectos los encargados de promover la restauración del patrimonio histórico, y de evitar, a toda costa, su destrucción, pues con cada obra que se pierde, se pierde también un pedacito de lo que nos define a todos como un "nosotros". Hoy en día, por ejemplo, hay tanta arquitectura colonial en Lima que se ha dejado de lado y que, de restaurarse, tendría todo el potencial para hacer de nuestra ciudad un lugar mejor y para ayudar a que todos puedan comprender e interpretarla de una manera más integral. Lima es una ciudad de contrastes - ayudemos, pues, a conservar nuestra identidad, aquella que mostramos al resto del mundo.

La lista no termina acá, pero creo que esas son tres de los aspectos más importantes del papel de la arquitectura en el turismo. Lo curioso es que, cuando pregunto a la gente si creen que el turismo y la arquitectura se combinan, me dicen que no tienen nada que ver. Irónico, ¿no? Yo creo que tienen todo que ver. Se complementan. Y creo también que no se puede hablar de turismo sostenible sin una propuesta arquitectónica que lo acompañe.

jueves, 12 de noviembre de 2009

El Alma de Barcelona - Antoni Gaudí


Si hay un hombre que ha sabido entablar una relación con el lugar, comprenderlo e interpretarlo, es Antoni Gaudí. Arquitecto catalán nacido en 1852, era un hombre cuya vida estuvo marcada por dos grandes pasiones: la fé en Dios y la arquitectura, aunque en realidad ambas estaban enlazadas entre sí. Basta con ver sus obras para comprender que la arquitetura de Gaudí fue hecha para alabanza del Señor - una forma de traducir las Sagradas Escrituras en una realidad arquitectónica. Sus principales influencias fueron la arquitectura medieval y la arquitectura japonesa (aunque cuenta la leyenda urbana que también tenía una afición muy particular por el gótico, y que desde joven le gustó discutirlo con sus compañeros).

Gaudí fue un incomprendido en su época. Lo irónico fue que, una vez llegada su muerte, se comenzó a mirar su obra con una perspectiva diferente. Lo que antes eran "torturas de la imaginación" y "engendros en piedra" se convirtieron en una arquitectura cuyas formas son imponentes y que encantan con su riqueza de luz y color, una arquitectura a veces extravagante pero siempre sumamente expresiva, arquitectura que es capaz de sorprender una y otra vez sin importar cuántas veces se le visite. Fue un genio, a menudo imprevisible, y hoy Barcelona le es profundamente agradecida. Sin las obras de Gaudí, Barcelona simplemente no sería Barcelona - perdería toda su esencia, y aquello que la hace tan especial y diferente al resto.

Las obras de Gaudí que más me gustan son las que creó durante su faceta de naturalismo expresionista, como el Parque Güell y la Casa Milá. Cuenta la historia que, a pesar de que nunca había empleado el estilo barroco hasta ese entonces, en esta etapa decidió combinar el barroco tradicional con dinamismo, y hacer esa arquitectura un reflejo construido de la naturaleza a su alrededor. Decía el arquitecto de una de sus obras:

"La columna es el fuste, el tronco; la cubierta es la montaña, con las vertientes y la cima; la bóveda es la cueva, de sección parabólica... Girando el antebrazo o el tronco se forman helicoides."


En efecto, Gaudí era un entusiasta del naturaleza, y su arquitectura constantemente la evocaba. "La arquitectura crea el organismo y por tanto este debe estar en consonancia con la naturaleza." De todas estas, mi obra favorita es La Pedrera, por el efecto que se logra con la sinuosidad de la fachada, un aspecto realmente emblemático de la arquitectura gaudiana. Parece como salido de otro mundo.

No puedo terminar sin antes mencionar la que probablemente sea la obra más conocida de Antoni Gaudí: La Sagrada Familia (obra que, hasta el día de hoy, permanece inconclusa y que, según el propio Gaudí, tomaría más de 70 años en terminar). La obra es más que una simple iglesia, pues es toda una sinfonía de campanarios, torres y detalles, un juego sagaz de luminosidad en el interior, una arquitectura capaz de conmover a cualquiera. La meticulosidad con que trabaja cada detalle es realmente impresionante - de seguro otra más de las razones por la cual esta obra ha sido tan aclamada mundialmente.

Las obras de Gaudí son las únicas de su estilo en todo el mundo. Nada ni nadie podrá igualarlas.

A continuación, un video con la obra de Antoni Gaudí:

Fuente: 'Gaudí: El Hombre y La Obra', Joan Bergós i Massó, Marc Llimargas, Lunwerg Editores (España, 1999)